Cómo ha evolucionado el Galaxy Z Fold
Cuando Samsung presentó en 2019 su primer Galaxy Fold, los teléfonos plegables eran una curiosidad tecnológica con más promesas que utilidad real. Seis años después, la séptima generación es el plegable más delgado y ligero del catálogo de la marca, con una cámara principal de 200 megapíxeles y un precio que roza los 2.000 euros. La categoría se ha consolidado, la competencia asiática ha entrado con fuerza y Samsung mantiene el liderazgo en Europa. Estos son los cambios que ha atravesado la línea Fold y la posición actual del modelo.
Del Fold original al Fold 7
El primer Galaxy Fold llegó en 2019 con formato de libro, bisagra vertical y pantalla interior de 7,3 pulgadas. Era caro, aparatoso y con problemas de durabilidad reconocidos incluso por Samsung, que tuvo que retrasar el lanzamiento comercial tras identificar fallos en las unidades de prueba enviadas a prensa.
El Fold 2 (2020) fue el primer paso hacia la madurez: mayor pantalla exterior, mejor bisagra y un salto claro en experiencia de uso. Del 3 al 6 (2021-2024), Samsung refinó el modelo con S Pen, resistencia al agua IPX8, pantalla exterior más útil y procesadores cada vez más potentes, pero manteniendo un peso y un grosor que limitaban el atractivo del formato.
El Galaxy Z Fold 7, lanzado en julio de 2025, es el salto más radical desde el Fold 2. Con 4,2 mm de grosor abierto y 8,9 mm cerrado, es el plegable más delgado del catálogo Samsung y uno de los más finos del mercado global. Pesa 215 gramos, 24 menos que el Fold 6, y compite directamente con el Honor Magic V5 y el Oppo Find N5 en las tres métricas que más importan al usuario: grosor, peso y calidad de cámara.
Qué ofrece hoy el Galaxy Z Fold 7
Las especificaciones del Galaxy Z Fold 7 lo sitúan en el nivel más alto de la gama Samsung.
La pantalla principal es una Dynamic AMOLED 2X de 8 pulgadas con tasa de refresco de 120 Hz. La exterior mide 6,5 pulgadas con la misma tecnología. Ambas incorporan Corning Gorilla Glass Ceramic en el frontal, con mayor resistencia a arañazos que las generaciones anteriores.
En el apartado fotográfico, la novedad más comentada es la cámara principal de 200 megapíxeles, un salto significativo frente a los 50 MP del Fold 6. La acompañan un sensor ultra gran angular, un teleobjetivo y una cámara frontal con configuraciones diseñadas para vídeo y selfies desde el propio plegado del dispositivo.
En rendimiento, monta el Snapdragon 8 Elite for Galaxy con configuraciones de 12 o 16 GB de RAM y opciones de almacenamiento de 512 GB o 1 TB. La batería mantiene los 4.400 mAh del modelo anterior y ofrece carga rápida por cable e inalámbrica.
Del lado del software, corre One UI 8 sobre Android 16 con las funciones de Galaxy AI integradas: resumen automático de texto, traducción simultánea, generación de imágenes y una capa de asistente conversacional profunda.
El precio del Fold 7 frente al resto de la gama alta
El precio oficial de lanzamiento en España parte de 1.999 euros para la configuración de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. La versión de 16 GB con 1 TB alcanza los 2.239 euros.
Esta cifra se mantiene en la línea de la gama alta plegable. El iPhone Pro Max, el Samsung Galaxy S25 Ultra y el Google Pixel 10 Pro XL son las comparativas directas en formato no plegable, con precios superiores a los 1.400 euros en sus configuraciones máximas. Frente a los plegables asiáticos, el Honor Magic V5 y el Oppo Find N5 se mueven en un rango similar (entre 1.700 y 2.100 euros en Europa), aunque con disponibilidad más limitada en el mercado español.
El precio recomendado se mantiene alto tanto en preventa como durante el primer año de vida. La bajada real llega cuando se acerca la siguiente generación, momento en que las cadenas de electrónica y las plataformas de reacondicionados aplican descuentos importantes.
El mercado de los móviles plegables en 2026
Los plegables han pasado de rareza tecnológica a categoría consolidada, pero siguen representando una minoría del mercado móvil total. Según los datos agregados de fabricantes, las ventas globales de plegables rondan los 20 millones de unidades anuales, aproximadamente el 1,5% del mercado total de smartphones.
Samsung mantiene el liderazgo con cerca del 45% de la cuota del segmento, seguido por Huawei (fuera de la UE), Honor y Oppo. En Europa, la presencia de fabricantes chinos es menor por barreras regulatorias y por la falta de tiendas oficiales, lo que consolida a Samsung como referencia por defecto.
El principal cambio de los últimos dos años ha sido el enfoque técnico. La reducción de grosor y peso, la mejora en la calidad de la cámara y la resistencia al polvo (Samsung introdujo IP48 en el Fold 7) han corregido los tres puntos débiles que arrastraba el formato desde el lanzamiento original.
Cómo comprar un móvil premium sin descapitalizarte
Un teléfono de 2.000 euros no es una compra menor. Antes de pulsar «comprar», conviene organizar cómo pagarlo para que la inversión no descontrole el resto de las finanzas del mes.
La primera opción es planificar el gasto con antelación. Reservar el importe en una cuenta o tarjeta separada durante varios meses reduce el impacto de un cargo único de esa magnitud. Usar una tarjeta prepago online para ahorrar a corto plazo es una forma sencilla de aislar el ahorro del gasto cotidiano, ponerle una fecha límite y llegar al lanzamiento con el dinero ya apartado.
La segunda es aprovechar los pagos aplazados (Buy Now, Pay Later) que Samsung, Amazon o MediaMarkt integran en su checkout. Este modelo permite dividir el pago en cuotas sin intereses en su versión estándar y suele funcionar bien para importes altos de electrónica.
La tercera, especialmente relevante para quien tiene ahorros en cripto, es pagar directamente desde una tarjeta prepago con recarga en criptomonedas. Bitsa permite convertir el saldo cripto en euros y cargarlos en la tarjeta para comprar en Amazon, Zalando o MediaMarkt sin intermediarios ni tarjetas regalo.
Y para el uso diario del móvil, activar el pago contactless desde una tarjeta prepago integrada en Apple Pay o Google Pay es lo que aprovecha realmente las capacidades del hardware. Un plegable como el Fold 7 pierde parte de su valor si sigues pagando en efectivo o insertando la tarjeta física en cada TPV.
El Galaxy Z Fold 7 marca el punto en el que los plegables de Samsung han dejado de sentir el peso de sus propias limitaciones técnicas. Es un móvil delgado, ligero, con una cámara al nivel de la gama alta y con un precio que sigue reservado a un perfil concreto de comprador. La categoría ha madurado, pero la decisión de compra sigue dependiendo tanto de si el formato encaja con tu uso diario como de cómo lo integres en tu presupuesto.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta el Galaxy Z Fold 7 en España?
El precio oficial de lanzamiento en España parte de 1.999 euros para la configuración de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento. La versión de 16 GB con 1 TB alcanza los 2.239 euros.
¿Merece la pena el salto del Fold 6 al Fold 7?
Depende del uso. El Fold 7 introduce mejoras significativas en grosor, peso y cámara principal (200 MP), pero mantiene la misma capacidad de batería que el Fold 6. Para quien viene de un modelo anterior al Fold 6, el salto es más claro.
¿Cuáles son los principales competidores del Galaxy Z Fold 7?
En el segmento plegable tipo libro, sus rivales directos son el Honor Magic V5 y el Oppo Find N5. En la gama alta general, compite con el iPhone Pro Max, el Samsung Galaxy S25 Ultra y el Google Pixel 10 Pro XL.
¿Es resistente al agua y al polvo?
El Galaxy Z Fold 7 cuenta con certificación IP48: resistencia al agua dulce hasta 1,5 metros durante 30 minutos y resistencia parcial al polvo. Es la primera vez que Samsung incorpora protección frente al polvo en la serie Fold.
¿Cómo puedo pagar un móvil de 2.000 euros sin descuadrar mis finanzas?
Las opciones más habituales son planificar el ahorro con antelación reservando el importe en una tarjeta o cuenta separada, usar los pagos aplazados sin intereses que integran los grandes vendedores de electrónica, o pagar con una tarjeta prepago cargada con criptomonedas convertidas a euros. La combinación de las tres puede reducir el impacto del cargo único.