Los millennials se preocupan por ahorrar

Millennials y ahorro: qué dicen los datos y cómo ahorrar mejor

Casi la mitad de los españoles no ahorra para la jubilación, y los millennials son, según varias encuestas recientes, la generación más pesimista sobre si llegarán a cobrar algo de pensión pública. No es falta de conciencia: es que ahorrar les ha resultado estructuralmente más difícil que a generaciones anteriores, y los datos lo explican mejor que cualquier tópico generacional.

Esta guía repasa quiénes son exactamente los millennials, por qué ahorrar les ha costado más, qué dicen las encuestas más recientes, cómo construir un hábito de ahorro realista, dónde tiene sentido poner ese dinero según el plazo, y los errores más comunes al intentarlo.

Quiénes son los millennials

La definición más utilizada en estudios demográficos y de mercado, la del Pew Research Center, sitúa a los millennials como las personas nacidas entre 1981 y 1996, lo que en 2026 significa tener entre 30 y 45 años. Algunas encuestas españolas, como la del Instituto BBVA de Pensiones, usan un rango ligeramente distinto (1978-1999), así que conviene tener presente que no todos los estudios miden exactamente el mismo grupo cuando se habla de «millennials».

Es la generación que entró al mercado laboral durante o justo después de la crisis financiera de 2008, con tasas de paro juvenil muy altas en España durante varios años, salarios de entrada más bajos en términos reales que los de la generación anterior, y un acceso a la vivienda en propiedad considerablemente más tardío.

Por qué ahorrar ha sido estructuralmente más difícil

Tres factores explican buena parte de la dificultad, más allá de hábitos individuales. Entrada al mercado laboral en plena crisis. Quien empezó a trabajar entre 2008 y 2014 lo hizo con salarios de entrada deprimidos y contratos más precarios, un efecto que la literatura económica documenta como persistente durante años tras la incorporación al mercado laboral, no solo puntual.

Coste de la vivienda desproporcionado respecto al salario. El precio de la vivienda ha crecido en España muy por encima de los salarios medios en las últimas dos décadas, lo que ha retrasado la edad media de acceso a una vivienda en propiedad y ha desviado hacia el alquiler una parte del presupuesto que generaciones anteriores destinaban antes a ahorro o a hipoteca.

Empleo más fragmentado. Contratos temporales, economía de plataformas y cambios de trabajo más frecuentes generan ingresos menos predecibles mes a mes, lo que dificulta comprometerse con un ahorro fijo y recurrente frente a alguien con una nómina estable durante décadas.

Qué dicen los datos más recientes

Según la IV Encuesta Paneuropea de Pensiones de Insurance Europe, realizada entre julio y agosto de 2025 a más de 12.700 consumidores de 12 países europeos, el 49% de los españoles no ahorra para la jubilación, nueve puntos por encima de la media europea. Entre quienes no ahorran, un 56% dice que tiene intención de hacerlo en algún momento (aunque solo 8 puntos porcentuales de ese total planea hacerlo en un futuro cercano; 30 puntos dicen directamente que no pueden permitírselo ahora, y 18 puntos reconocen no tener suficiente información sobre productos de pensiones complementarias). Un 31% afirma directamente no estar interesado en ahorrar para la jubilación.

Un informe de MAPFRE de 2025 sobre el perfil del joven español preocupado por el ahorro identifica la inestabilidad laboral, el paro juvenil y la precariedad de los empleos como las principales razones que citan los jóvenes, millennials y generación Z, para no haber empezado a ahorrar para la jubilación, por encima de la falta de interés.

Estos datos, tomados juntos, apuntan a algo distinto de la imagen del millennial despreocupado: la mayoría es consciente del problema, pero el obstáculo principal es la capacidad económica real, no la falta de información o de interés.

Cómo construir un hábito de ahorro realista

El marco más citado en educación financiera es la regla 50/30/20: aproximadamente el 50% de los ingresos netos a gastos fijos (vivienda, suministros, comida), el 30% a gastos variables y de ocio, y el 20% a ahorro y amortización de deuda. No es una fórmula universal, y con salarios de entrada bajos o alquileres altos, ese 50% de gastos fijos puede superarse ampliamente; en esos casos, ajustar el porcentaje de ahorro a lo que realmente permite el presupuesto es más útil que forzar una cifra que no encaja.

Lo que sí funciona de forma consistente en distintos estudios de comportamiento financiero es automatizar el ahorro: programar una transferencia automática al cobrar la nómina, antes de que ese dinero llegue a la cuenta del día a día, reduce mucho más la probabilidad de gastarlo que intentar ahorrar «lo que sobre» a fin de mes, que casi siempre es poco o nada.

Dónde poner ese ahorro según el plazo

Esto no constituye asesoramiento financiero personalizado; son categorías generales, no recomendaciones para tu situación concreta. Para un fondo de emergencia (el dinero que necesitas disponible en días, no en meses), lo habitual es una cuenta remunerada o de ahorro con liquidez inmediata, aunque la rentabilidad sea modesta: la prioridad aquí es la disponibilidad, no el rendimiento. Para objetivos a medio plazo (2-5 años, como una entrada de vivienda), muchas guías de educación financiera mencionan instrumentos con algo más de rentabilidad potencial pero también más riesgo, y recomiendan informarse bien o consultar con un asesor antes de decidir. Para ahorro a muy largo plazo (jubilación, horizonte de décadas), los planes de pensiones y los fondos indexados de bajo coste son los instrumentos más citados en la literatura de educación financiera por su simplicidad y comisiones reducidas frente a productos más complejos, aunque cada uno conlleva su propio nivel de riesgo y fiscalidad que conviene entender antes de contratar.

La guía sobre inversiones financieras a largo plazo para principiantes profundiza en cómo evaluar estas opciones sin necesidad de ser experto.

Errores de ahorro más comunes en esta generación

Esperar a tener «suficiente» para empezar. Empezar con 20€ al mes automatizados genera más hábito y más ahorro acumulado a 5 años que esperar al momento ideal que nunca llega.

No separar el ahorro del gasto corriente. Si el dinero de ahorro está en la misma cuenta que el dinero del día a día, es mucho más fácil que se disuelva en gastos no planificados.

Ignorar la inflación del estilo de vida. Cada subida de sueldo que se destina íntegramente a más gasto, en vez de repartirse entre gasto y ahorro, mantiene la capacidad de ahorro estancada aunque el salario suba.

No informarse sobre educación financiera básica. Como recogía ya un artículo anterior sobre la educación financiera en España, buena parte de la población adulta tiene lagunas básicas en conceptos financieros, lo que dificulta tomar decisiones informadas sobre dónde ahorrar o invertir.

Herramientas que facilitan ahorrar hoy

La automatización es la herramienta más efectiva: transferencias programadas, aplicaciones de redondeo que ahorran automáticamente la diferencia de cada compra, o objetivos de ahorro visuales dentro de la propia app del banco o del emisor de la tarjeta ayudan a mantener el hábito sin depender de la fuerza de voluntad cada mes.

El servicio de ahorro de Bitsa permite programar aportaciones automáticas en criptomonedas, con periodicidad diaria, semanal, mensual o anual y un importe mínimo bajo, lo que facilita empezar sin necesidad de grandes cantidades. Es importante ser honesto sobre qué es esto y qué no: el ahorro en criptomonedas es una vía de diversificación de alto riesgo por la volatilidad del activo, no un sustituto de un fondo de emergencia ni de un plan de pensiones, y conviene tratarlo como una parte pequeña de una estrategia de ahorro más amplia, no como el núcleo de ella.

Preguntas frecuentes sobre los millennials y el ahorro

¿Qué años definen a un millennial?

La definición más utilizada, la del Pew Research Center, sitúa a los millennials entre 1981 y 1996. Algunas encuestas españolas usan rangos ligeramente distintos, así que conviene comprobar qué definición usa cada estudio antes de comparar datos.

¿Es cierto que los millennials no se preocupan por ahorrar?

No, según los datos más recientes. La mayoría es consciente del problema y le preocupa no llegar a ahorrar lo suficiente; el obstáculo principal suele ser la capacidad económica real, no la falta de interés o información.

¿Cuánto debería ahorrar cada mes?

No hay una cifra universal válida para todos los presupuestos. La regla 50/30/20 es un punto de partida habitual, pero con salarios de entrada bajos o alquileres altos conviene ajustar el porcentaje a lo que el presupuesto realmente permite, en lugar de forzar una cifra que no encaja.

¿Es mejor ahorrar en una cuenta o invertir directamente?

Depende del plazo y de la tolerancia al riesgo de cada persona; esto no es asesoramiento financiero personalizado. Como orientación general, el fondo de emergencia debería estar en algo líquido y disponible; el ahorro a muy largo plazo puede beneficiarse de instrumentos con más potencial de crecimiento, siempre entendiendo el riesgo que conllevan.

¿El ahorro en criptomonedas es una buena opción para un millennial?

Puede ser una vía de diversificación, pero es de alto riesgo por la volatilidad del activo. No debería sustituir a un fondo de emergencia ni ser la base de un plan de ahorro para la jubilación, sino, como mucho, una parte pequeña de una estrategia más amplia.